En el aereopuerto, mientras Mario hace las gestiones para alquilar otro coche, recojo información para organizar las proximas visitas. Santa Marta es perfecta para nosotros pues encontraremos naturaleza, tranquilidad y también…¡AVENTURA!

Santa Marta, es la capital de la provincia de Magdalena en la Región Caribe.

Emplazada en la bahía de su mismo nombre, es importante por sus playas, reservas naturales y su patrimonio cultural e histórico.


Entre sus atracciones culturales e históricas están la Casa de la Aduana, la Catedral Basílica, la Plaza de Bolívar y el Parque de los novios.


Como debemos adelantar nuestra visita al Parque Natural Tayrona debido a que lo cierran quince días por la celebración anual indígena del Kugkui Shikasa, dejamos las playas y alrededores para nuestro regreso a la ciudad.

Parque Natural Tayrona: Una joya de la naturaleza con playas vírgenes, arrecifes, un mar espléndido, senderos y una biodiversidad única.
Las descomunales y redondeadas rocas del parque tienen un significado espiritual y simbólico para los pueblos indígenas. Son consideradas sagradas y se cree que poseen una energía especial que las conecta con la naturaleza y lo divino.


El Parque Nacional Tayrona se halla en la región Caribe.

Su belleza y energía son increíbles. De las 15.000 hectáreas que integran el parque, 3.000 son área marina.
Cabo San Juan: es la playa más famosa de Tayrona, a parte de caminando, también se puede llegar en bote desde Taganga (Santa Marta en 1h15′).


Está considerado como una de las reservas ecológicas más significativas de América del Sur.



Posee una nutrida flora y fauna. Contiene la espectacular Sierra Nevada de Santa Marta, restos arqueológicos, cascadas, quebradas…etc

Contemplamos paisajes únicos e indescriptibles.

Esta ruta de senderismo de Cabo San Juan, es un sendero que abarca 12,2 Kms, con un desnivel positivo de 205 m. Conmasde70 tardamos 3h 30’, a la ida, sorteando rocas raíces y algunos ascensos graduales, y 3h 45’ a la vuelta…con la suerte de ver una família de monos comiendo cocos.


La hemos disfrutado mucho, saboreando el paisaje entre las diversas playas, bañándonos y caminando con calma. Cerca de la playa tenemos ocasión de ver un grupo de monos capuchinos. Más adelante cuando continuamos por el sendero del bosque tropical observamos unos más pequeños de abundante pelaje blanco, que nos parecen titíes, creemos recordar que están en peligro de extinción. Aunque no hemos tenido tiempo para fotografiarlos nos queda su imagen huyendo entre las ramas. Desde luego decir que este parque es una experiencia enriquecedora.
Cuando tenemos ocasión de vivir momentos tan especiales inmersos en la naturaleza nos sentimos muy privilegiados.

La vegetación cambia drásticamente al desplazarnos hacia el Oeste, con menos árboles y más plantas adaptadas a la sequía (cactus gigantescos, chumberas y acacias, dando paso a las planicies costeras y las dunas de arena de La Guajira.

El terreno se vuelve llano y arenoso. El clima también cambia, mientras el de Tayrona es tropical húmedo, en La Guajira es seco y cálido.


Tayrona está habitada por comunidades indígenas: Koguis, Wiwas y Arhuacos, mientras que en La Guajira predomina la etnia Wayuú.
Al dejar la frondosidad del Parque Tayrona, en dirección a la Guajira, es patente que pasamos de la exuberante selva tropical a un entorno árido y desértico. El paisaje cambia deprisa: mar, salinas, manglares, arena, desierto, viento, calor…y dunas gigantescas que desembocan en el mar. ¡Maravillas de la Madre Tierra!





La Guajira (Wajiira). La traducción más exacta sería «Caribe hermoso» y en wayunaiki también puede significar «Mar del Caribe». Su capital es Riohacha y Uribia es la capital indígena.

A nuestra llegada nos encontramos con un huelga indígena de los Wayuú y el paso hacia nuestro hotel está bloqueado. Pedimos solución a unos policías motorizados que nos conducen hasta el puente donde hacen retirar la barrera de neumáticos apilados y así abrirnos el paso. Nos escoltan hasta el hotel. Bufffff! ¡La primera impresión es sorprendente!

Su territorio está formado por la bajiplanicie de la península de La Guajira. En su territorio se encuentran tres parques naturales, cinco pueblos indígenas y una comunidad árabe. Dejamos el coche y el equipaje grande en el hotel. El circuito del desierto lo haremos con un par de mochilas, un conductor-guía Wayuú y un “carro” todoterreno.

Contratamos una excursión en 4×4 de tres días saliendo de Uribia, con la agencia local Wayuú “Tierra Ancestral Guajira” y un guía autóctono.




No hay otra forma de visitar esta zona de diferentes ecosistemas y de tan difícil orientación.

Es necesario e imprescindible el conocimiento de la ruta y recorrerla con un buen carro 4×4. Con Daniel, nuestro guía, hemos podido observar muy de cerca la cultura indígena Wayuú (la mayor de Colombia).

En la Alta Guajira, encontramos peajes informales, en medio del trayecto, señalados con cadenas o cuerdas, que impiden el paso a los vehículos.

Estos colocados en puntos estratégicos en general por niños y mujeres que tienden la mano como parte de su dinámica económica. Lo que enlentece sobremanera el sinuoso y muchas veces escarpado recorrido. Parece un juego de niños pero la realidad demuestra la gran pobreza existente en la región. Daniel de vez en cuando da unos pesos para que bajen la cadena.
¿Quizás la instauración de una taxa turística obligatoria en la entrada de la región de La Guajira, a repartir entre todas las comunidades Wayuú, podría compensar el “rollazo” del tiempo de espera entre barreras…?

Visitamos la playa del Pilón de Azúcar, la playa de Ojo de Agua, Bahía Honda, Playa de Punta Agujas, playa Mayapo…


El Cabo de la Vela es un paraíso en el desierto. Nos encanta por su tranquilidad. Al estar en plena zona desértica y bañada con Mar Caribe sus colores son de una espectacular belleza. ¡Aquí da gusto bañarse!
A la vez que admiramos el contraste de colores nos repetimos que el lugar es una verdadera maravilla natural.

Desde el faro la puesta de sol es maravillosa. Detrás de él asoma tímida la luna llena.

La atmósfera es tan nítida que la esfera se oculta en el horizonte limpia. Es la vez que hemos visto una puesta de sol perfectamente clara. ¡Magestuosa!


Punta Gallinas ( el rincón más al norte de sudamérica). Es el extremo más septentrional de la placa continental de América del Sur, sobre las aguas meridionales del mar Caribe que comienzan la fusión con el Atlántico.

Se trata de un extremo de tierra que se adentra al mar y que cierra un conjunto de accidentes que conforman una bahía.
Dunas de Taroa. De arena dorada que llegan a besar el mar ¡Precioso! Los hay que surfean la duna desde lo alto con una tabla.


Su privilegiada ubicación en el Caribe colombiano nos la hace sin duda acreedora de unos paisajes inolvidables debido a los coloridos terracotas del desierto y los turquesas del mar.
Nos a quedado por ver el Santuario de Los Flamencos en Camarones, hábitat de miles de flamencos rosa. Una intensa y persistente lluvia lo impide.

La lluvia se intensifica en poco tiempo. Vemos que los grandes camiones abandonan la carretera y aparcan. Somos prudentes y buscamos refugio, encontrando aparcamiento en un Eco-Lodge. Solo les queda una cabaña en un árbol.


Subimos las rústicas escaleras mojándonos a tope y con miedo ( por lo menos yo, por los rayos y los truenos ) pero una vez en el interior no entra ni gota de agua!!! Bufff

Por la mañana dando “Gracias” al árbol abrazada al tronco, me lleno de hormigas…¡Qué menos!

Seguimos ruta de regreso hacia Santa Marta viviendo el paso del “Huracán bomba” según la descripción meteorológica anunciada en esta parte del país.


El cambio sufrido en Santa Marta a causa del temporal es manifiesto. Nuestro deseo de conocer las playas: Cinto, Pozos Colorados, Bahía Concha, Taganga y Playa Cristal, se nos hace imposible por el agitado estado de la mar.


En Santa Marta devolvemos el “carro” y nos disponemos a salir hacia La Ciudad Perdida…

Conmasde70 pensamos que La Ciudad Perdida bien vale un post especial. Para nosotros la magia de este impresionante yacimiento arqueológico sigue intacto. Escondido en medio de una selva húmeda donde para llegar no existen carreteras o caminos para vehículos motorizados y que tan solo se puede acceder a pie. Seguramente tardaremos en editarlo y colgarlo, pues sabemos de antemano que solo entrar en el territorio de La Ciudad Perdida el Wifi se desvanece y estaremos incomunicados. Pero con certeza vaticinamos que ¡Valdrá la pena!
Galeria de imágenes:























Fabulós !!! No tenia ni idea d’aquestes comunitats a Colombia.
Aquests parques , paisatges, platges..son una maravella. Podrieu fer reportatges d’aquests llocs tant poc coneguts..segur que tindrien moltissim exit
Ara que segueix?? Sorpresa !!!
Una abraçada guapos
Que maravilla!! Estoy a media lectura pero quería preguntarte cómo es que el sendero de san juan de 12km y poco desnivel se tarda más de 7 horas!!?
Hola amore. El sendero es de ida y vuelta por lo que son 24 Kms. Tiene poco desnivel pero hay muchas raíces y piedras. Para ti como pasear por la Serralada Litoral. Un abrazo de Conmasde70