Una nueva edición…¡Gracias lectores!

Escribo para compartir pensamientos y vivencias, ya que para mí es una necesidad.
Siento emoción cuando tengo un libro recién editado en mis manos, y felicidad cuando ese mismo libro se reedita una y otra vez. Son los lectores quienes lo hacen posible. Ahora con la cuarta edición no puedo más que agradecérselo. ¡Gracias lectores!
Reeditar significa que el libro se continúa leyendo. En realidad es un libro cuyo temática rechazada por muchos, siempre será de actualidad.

Cuando nos vamos, ¿A dónde vamos?
En el libro desarrollo de forma contundente un tratado sobre la ansiedad del morir  y la realidad de la  muerte.
A través de un relato autobiográfico y siguiendo un orden cronológico desde mi infancia hasta la madurez, me acerco con suavidad y rigor a la aceptación del desenlace final, mostrando una clara esperanza de permanencia en el espíritu, a la vez que desnudo mi alma dando mi testimonio, aunque en ocasiones quizás algo crudo y visceral, también tierno y sensible, pero ante todo sincero.

El motivo de escribirlo fue conocer que a la mayoría de las personas les aterroriza la muerte, hecho que les genera mucho sufrimiento cuando están cercanos a ella. Me atreví a relatar experiencias que pudieran  de algún modo ayudar a verla con aceptación y serenidad. Mi intención fue acercar al momento del desenlace final con la clara esperanza de la continuidad de la vida del alma y de la permanencia en el Espíritu. En el libro desmitificó los tabúes y miedos para presentar el morir o la muerte con respeto, cariño y amor.
Afirmó que es comprometido escribir un libro con un tema tan complejo y abstracto, sobre todo si se aborda sin máscara ni disfraz y se muestra real, cercana y tangible con la clara intención de desmitificarla como algo «horrible» y considerarla con naturalidad como parte integrante de nuestro ciclo vital.

Las personas que más cerca han estado de ella coinciden en que la sensación de bienestar es inexplicable, de que la luz es tan cegadora como atrayente, de que se quedarían en aquel lugar. Por ello:

¿Por qué no recibirla con la misma atracción? ¿Por qué no asumir la muerte como la liberación del alma, como la recompensa tras tantos años de vivir encerrada en nuestro cuerpo? Personalmente asumo mi propia impermanencia, lo que me la hace vivir con mayor intensidad y plenitud. 

Según en qué ámbitos, personas y sociedades, es un asunto “no grato”. Es un tema que incomoda y perturba, porque en gran parte de la sociedad, lo que prima es  la belleza, la juventud, la salud y la calidad de vida; no hay  cabida para pensar en el deterioro físico, ni en la enfermedad, las incapacidades y mucho menos en la muerte.

Mi experiencia como enfermera me ha llevado a vivir como algo positivo, la serenidad de las personas  que se entregan a la muerte,  una vez que aceptan con plena  conciencia que su enfermedad es irreversible sin dejar ningún tema  pendiente por resolver. Por contra, también he vivido como algo negativo, el caso de personas que durante su enfermedad no han salido de su estado de negación, al igual que su familia, no teniendo la oportunidad  del adiós, y  se han sentido frustradas  por su entorno, terminando sus días  con asuntos inconclusos.


Tuve suerte al conocer al jesuíta Javier Melloni, al que catalogo como el gran místico de nuestro siglo; gran teólogo, antropólogo, escritor…

Hablar con él y coincidir en tantos pensamientos para mí fue un gran regalo, y más aún que accediera a hacer el prólogo del libro, en el que apunta: Isabel, da a entender que para aceptar la muerte se requiere madurez y que cuanto más se avanza en la vida, mayores son las claves que tenemos para aceptar que, como humanos, hemos de partir, incluso para abrazar ese momento como pasaje hacia otro estadio de existencia.

Mi objetivo final es el de invitar a la reflexión individual y a la búsqueda de la respuesta a la pregunta: ¿A dónde vamos cuando nos vamos?

Entiendo que crecemos en el progreso espiritual a medida que lo vamos trabajando. Todos poseemos un don en nosotros mismos que se nos ha dado. La forma de trabajar es única de cada uno. Requiere tiempo y evolución… Todos tenemos acceso a descubrir en nuestro interior la respuesta a la pregunta del título.

Deseo que el libro pueda aclarar dudas, o bien acerque a ver la muerte como algo tan natural como es la vida.

Con los beneficios de las dos primeras ediciones, en 2014 se construyó un nuevo centro de salud en N’Dilate cantón de Dobo, perteneciente al distrito sanitario de Goundi en Chad.

Los beneficios de esta 4º edición serán para los proyectos de la «Fundació Banc de Recursos» de Barcelona.

Galeria de imágenes:

2 thoughts on “Una nueva edición…¡Gracias lectores!

  1. BUENAS NOCHES HE LEIDO TU ESCRITO ,ME DÁ UN PÓCO DE MIEDO LA MUERTE, POR SI SE SUFRE NADA MÁS. SOBRE LA RECAUDACIÓN LO VEO MUY BIEN ERES GENIAL EN TODO. ADMIRO TU MANERA DE PENSAR. UN ABRAZO PARA TÍ Y MARIO.

    1. Otro abrazo para tí Maria. Gracias por tu comentario.
      Precisamente la intención del libro es que la muerte no nos de miedo. Es algo tan natural, y todos tenemos que pasar por ella. Todos tenemos miedo a sufrir, es inherente al ser humano. pero pensemos con positividad y podemos pedirle a nuestro ser interior que nos ayude cuando estemos en ese trance. Conmasde70

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